| ARTÍCULO DEL MES |
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Uno de los aspectos más cuestionados en la práctica odontológica es el momento de realizar (o no) la carga inmediata de los implantes. Según la literatura, esto depende de la calidad de la reparación ósea periimplantar (interfase hueso-implante). La subjetividad de esta etapa clínica ha sido investigada con dispositivos de análisis de frecuencia de resonancia y acelerómetros, ya que el diagnóstico de los cambios cuantitativos en la interfase depende de métodos invasivos y no apropiados para los pacientes. Se le suma a ese problema, la enorme cantidad de superficies existentes en el mercado y la promesa de una oseointegración “mejor” o “más rápida”. En este estudio, los aspectos de la interfase hueso-implante fueron evaluados a lo largo de siete semanas, en dos superficies diferentes (arenada - acondicionamiento ácido y deposición anódica). Los implantes fueron colocados en minipigs, lado a lado, en el mismo cuadrante mandibular. Los porcentajes de contacto hueso-implante encontrados fueron:
Las comparaciones estadísticas no fueron realizadas debido al número de cortes histológicos (dos para cada período) ser reducido. Aún así, es interesante observar que las interfases presentan mayor estabilización después de 21 días en la superficie arenada/ácido y después de 28 días en la superficie anodizada. |






